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viernes, 30 de enero de 2009

Las autoridades limpiarán las laderas para evitar más torrentes cuando llueve


- En barrios de Bilbao y en la margen izquierda.
- Los vecinos de Rekalde se manifestarán para protestar por su abandono.


En barrios de Bilbao como Rekalde o La Peña el agua caía del monte como una catarata este martes. Mientras medio Bilbao miraba a la ría, el otro medio miraba a las laderas de las montañas que rodean la capital. También fue así en el resto de la margen izquierda.

Los pequeños riachuelos se convirtieron en torrentes con miles de litros de agua precipitándose casi al vacío.

Ahora, el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación prometen que limpiarán estos torrentes, para minimizar el efecto de una nueva tromba de agua, si llega. Pero ya advierte de que ante adversidades climatológicas como las de esta semana es imposible evitar afecciones.

Se encuentran «hartos de la situación» en que viven

Los vecinos de Rekalde, por ejemplo, se encuentran «hartos de la situación» en que viven. Se quejan de que el Ayuntamiento utiliza el barrio para «imponer diferentes proyectos faraónicos como chalés de lujo o la Super Sur», y no se preocupan de lo que sucede cuando hay fuertes lluvias.

La Asociación de Familias del barrio ha convocado una concentración este viernes a las 19.30 h en la plaza Rekalde para «protestar por los hechos ocurridos el martes».

El riesgo en algunas zonas, no obstante, no se ha disipado, ya que este jueves seguirá lloviendo. En Álava, la Mesa de Crisis decidió ayer aumentar el desembalse del pantano de Ullibarri, ante la crecida del embalse del Zadorra, que abastece a Bilbao.

http://www.20minutos.es/noticia/446692/0/inundaciones/lluvia/rios/

Analizarán las causas de las riadas en el Peñascal

Azkuna reconoce que no sabe si las inundaciones se debieron a la Supersur.

Bilbao. El alcalde Bilbao, Iñaki Azkuna, ha asegurado, con relación a las inundaciones registradas el lunes en Rekalde y el Peñascal, que el Ayuntamiento desconoce por qué se produjeron las riadas y si influyeron en ellas las obras de la variante sur metropolitana, más conocida como Supersur.

Azkuna ha adelantado que se va a analizar a su vez si la capital vizcaína registró rachas de viento lo suficientemente fuertes durante el temporal del pasado fin de semana como para estar dentro de los municipios respaldados por el Consorcio de Compensación de Seguros y ha avanzado que él considera que merece estar dentro de la lista de dichas localidades.

El Consorcio ya ha dado a conocer que los municipios de Bakio, Bermeo, Barrika, Busturia, Elantxobe, Gautegiz-Arteaga, Gorliz, Ibarrangelu, Lemoiz, Maruri, Mundaka, Plentzia y Sukarrieta sí tendrán la indemnización desde este organismo oficial.

"El problema es que no conocemos bien en estos momentos lo que ha pasado en Rekalde y el Peñascal", ha agregado Azkuna, quien ha asegurado que ni el Ayuntamiento ni la Diputación van a "abandonar" a dichos barrios.

Ha recalcado que es momento de estudiar "con sosiego" las causas "exactas" de lo ocurrido antes de "echar las culpas a alguien", de investigar si las inundaciones se produjeron por cambios en el terreno ocasionados por las obras de la Supersur o por la gran cantidad de agua que cayó "desde todo el macizo del Pagasarri, que confluye en El Peñascal y Rekalde", un "embudo difícil de paliar". La Asociación de Vecinos Errekalde Berriz achacó ayer las inundaciones a los movimientos de tierra y voladuras por la construcción de la Supersur.

http://www.deia.com/es/impresa/2009/01/30/bizkaia/herrialdeak/532723.php

Ayuntamiento y Diputación estudian si la obra de la 'Supersur' complicó la situación

INUNDACIONES EN REKALDE

El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, aseguró ayer, tras la inauguración oficial del edificio Boluetabarri, que tanto el Consistorio como la Diputación «van a mirar» si las obras de la 'Supersur' intervinieron en las inundaciones en Rekalde y Peñascal. Azkuna aseguró que ambas instituciones están evaluando lo ocurrido en Bilbao y, en el caso de estos dos barrios, «queremos conocer si la situación se debió sólo a la tromba de agua o si realmente han tenido que ver algo las obras que acomete la Diputación en la cañada y se han producido variaciones en las corrientes procedentes del Pagasarri».

http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090130/vizcaya/ayuntamiento-diputacion-estudian-obra-20090130.html

jueves, 29 de enero de 2009

Vecinos de Rekalde culpan de la inundación a la Supersur


Un operario trabaja para retirar el barro de las calles del barrio bilbaino de Rekalde, como consecuencia de las inundaciones que han tenido lugar esta mañana debido a las fuertes lluvias de la pasada noche.
Afirman que el barrio se ha convertido en un embudo
La Asociación de Vecinos de Rekalde Errekalde Berriz ha achacado las inundaciones ocurridas ayer en este barrio de Bilbao a los movimientos de tierra y voladuras realizadas con motivo de la construcción de la variante sur metropolitana, conocida como Supersur.
Los vecinos han criticado que estas operaciones han convertido Rekalde "en un embudo" y que ello ha causado que "por tercera vez en menos de un año, tanto en Peñascal, Uretamendi y la calle Gordoniz se hayan convertido en ríos".

Las intensas lluvias registradas ayer causaron el desbordamiento de varios ríos en Vizcaya. En Bilbao, el barrio más afectado fue Rekalde, donde las escorrentías que caían del monte Arraiz inundaron comercios y garajes.

Los vecinos de esta zona han lamentado que "como en las inundaciones del 83, al barrio se ha vuelto a llenar de barro" y han reclamado al Ayuntamiento que ponga solución a la situación. Para ello, la asociación vecinal ha convocado una concentración el próximo viernes por la tarde en la Plaza de Rekalde.

Por contra, la asociación de comerciantes de este barrio ha agradecido al Ayuntamiento su actuación durante la jornada de ayer, ya que se les avisó con una hora de margen del riesgo de inundaciones y les fueron facilitados sacos de arena y tablones de madera para impedir la entrada de agua en los comercios.

También ha agradecido la labor municipal la asociación de vecinos del Peñascal, un barrio que también se vio afectado por los desbordamientos, y la asociación de comerciantes del Mercado de la Ribera, que tuvo que ser desalojado ante el riesgo de que la ría se desbordara.

Pendientes del monte

Agustín Martín, Cristina Buján, Elisa Pérez y Juan Hermoso.
José Sánchez, Agustín Matías y Juan José Sánchez.
Isabel Nogales, M. J. González, Estibaliz Rodriguez y Domingo Sánchez.
Jesús Monte vigila que el agua no llegue a su comercio

Después de la tempestad llegó a la calma al Peñascal, un barrio en el que lo vivido el martes se repite "con frecuencia". Las voces de la calle señalaban a un mismo culpable.

la voz corría ayer por el Peñascal como el viento del sábado. No es la primera vez que los vecinos lo dicen: "La culpa es de la Supersur". De boca en boca saltaba este comentario un día después del último susto que el agua dio en esta zona de Rekalde. Y lo explicaban: "Con las obras se tapó el colector principal por el que debería haber transcurrido la lluvia".

Las regacheras se convirtieron en cataratas, las calles en ríos con piedras que rodaban desde las laderas y pegaban contra los coches aparcados, y los vecinos volvieron a ser protagonistas involuntarios de una historia que se repite cada vez que las nubes se ponen tozudas sobre Bilbao.

Jesús Monte abrió temprano la panadería, como cada día. El día después reconocía que los servicios municipales habían trabajado con celeridad y dejaron todo limpio la tarde anterior". Hace 60 años que vive en el barrio y aseguraba que el problema son "los trabajos de la autopista, una obra que hay que hacer, pero no han colocado bien las piedras de la base".

El Peñascal ocupa la falda del monte Pagasarri y del Arraiz que conforman "un callejón" por el que discurren las aguas cuando las precipitaciones son más fuertes de lo normal. Era sincero al decir que "no han hecho mal las cosas. Lo que pasa es que es mucha obra, hay piedras sueltas y se las llevó la lluvia".

Está "acostumbrado" a las riadas que "antes" se repetían cada año, y "la gente de los comercios tenemos que estar pendientes para que no entrara el agua", aunque esta vez el suyo ha quedado intacto. Eso sí, "gracias a los parapetos que colocamos", tablas y sacos que guardan en la trastienda.

Agustín Matías estaba seguro de que el origen del problema es que "al construir los pilares de la Supersur taparon el colector de recogida de aguas". En su opinión, "no han previsto que aquí pueda llover como ayer, que no ha sido tanto, 70 litros por metro cuadrado, pero mira el resultado. El problema es que el colector no hace su labor", algo que, según Agustín, quedó demostrado el pasado 1 de junio, con la última riada. Anima a las autoridades a "subir al barrio, ver la obra y depurar responsabilidades".

En la ladera del monte Arraiz está su vivienda, una casa de tres plantas, que a punto estuvo de llevarse una enorme piedra hace 25 años, cuando las inundaciones se cebaron con este barrio. Es un viejo fantasma que reaparece cada vez que llueve con insistencia.

Ayer la normalidad volvió también al bar de Cristina Buján. Hay dos peldaños en la entrada y el martes el agua sólo alcanzó al primero. Aún así, "tuve mucho miedo, y nos fuimos. Es lo mismo que hace seis meses". También se queja porque "con las obras de la Supersur cerraron los conductos de entrada al río y bajó todo del monte". Tiene 30 años y recuerda vagamente lo vivido en 1983, pero opina que "esto seguirá pasando porque estamos rodeados de monte". Éste es un barrio solidario, y cuando dejó su negocio fue a ayudar a Juan, el carnicero, para meter la carne en la cámara frigorífica. También movieron a pulso los coches en cuyos bajos se acumulaban piedras arrastradas formando una barrera para el agua que iba a parar a los comercios.

También estaba más tranquila Estibaliz Rodríguez que el día anterior "tenía los pelos de punta: tardé 45 minutos en cruzar la calle". Pidió, como Agustín, una solución a este problema que se repite "un montón de veces". Se ponía nerviosa al recordar lo ocurrido: llegó a su panadería a las 9.30 horas y cuando vio que las cosas se ponían feas, "cogí a mi aita y fuimos al Instituto de Larraskitu a buscar a mi hermano. Allí no se habían enterado. Los chavales estaban en el recreo".

Aunque era una niña, recordaba que hace 25 años pasó la noche en el monte: "El martes la gente pensaba que iba a pasar lo mismo". Ayer los tablones seguían protegiendo la puerta de su comercio y pedía "que se hagan las cosas como dios manda".

Los comerciantes guardan en la trastienda tablas para tapar la entrada cuando el agua sube

http://www.deia.com/es/impresa/2009/01/29/bizkaia/herrialdeak/532524.php

Cuatro lugares donde siempre llueve sobre mojado

Brigadas de limpieza se emplean a fondo en las calles de Rekalde, de nuevo víctima de la crecida.La crecida del martes vuelve dejar en evidencia la falta de seguridad en los municipios más expuestos a los temporales
Cada vez que llueve se mojan los mismos. Vale que a todos nos salpican los charcos, pero es que algunos se encuentran cada dos por tres con el agua al cuello. Los cauces embravecidos por la lluvia del Nervión, el Ibaizabal, el Gobela, el Cadagua y otras cuencas vizcaínas menos caudalosas siguen representando una seria amenaza para los vecinos que se asoman a sus orillas. Están hartos de tener que sacar el coche del garaje a la carrera y de limpiar de barro lonjas, comercios e incluso sus casas cada vez que llueve más de la cuenta y el río se desborda.
Dicen en el Gobierno vasco que el sufrimiento de esta gente es real pero que no va ser para siempre, porque tiene planes en firme para ensanchar y limpiar de obstáculos el recorrido de estos ríos tan sensibles a las crecidas. No lo son más que otros cauces. La diferencia es que aquí no se han hecho aún las obras de encauzamiento que tan necesarias se demostraron cuando la violenta riada del 83 anegó la provincia y dejó en dramática evidencia que los vizcaínos que viven mirando al río no están ni mucho menos seguros.
La Agencia Vasca del Agua (URA), organismo dependiente del Ejecutivo autonómico y responsable de los trabajos de encauzamiento, anuncia que en algunos puntos la entrada de las máquinas es cuestión de «semanas o meses». Pero los vecinos que viven con el temor a las inundaciones y las sufren como las sufrieron el martes llevan oyendo «la misma cantinela» demasiado tiempo.
Advierten en URA de que se trata de proyectos complejos con procesos expropiatorios que se alargan hasta hacer perder la paciencia a cualquiera, pero insisten en que todos los planes de encauzamiento siguen adelante. Y recuerdan que desde 1983 no han estado de brazos cruzados y que ya han llevado a cabo importantes actuaciones en La Peña, en Bermeo, en Miraballes...
-Pero queda trabajo para rato.
-Sí. Vizcaya tiene una orografía complicada, con montes de mil y pico metros cerca de la costa por donde los ríos bajan con mucha pendiente y crean fuertes escorrentías. Además desde los años setenta hemos estado urbanizando los cauces y los ríos no tienen por donde respirar.
Y cuando el cauce se ahoga, sale por donde puede y no mira lo que se lleva por delante. El martes las intensas lluvias volvieron a desquiciar a mucha gente y especialmente a los vecinos de Getxo, Basauri, Bilbao y Alonsotegi, cuatro municipios expuestos a las imprevisibles y cada vez más frecuentes crecidas -se registró otra el pasado 1 de junio- que representan muy bien la problemática que sufren todos aquellos que viven asomados al río.

IBAIZABAL
Bilbao y los barrios
«Los montes ya no pueden tragar más»


Para obras faraónicas las que están pendientes de hacer en Bilbao: la apertura del canal de Deusto y la construcción de un enorme desagüe subterráneo de 4 kilómetros -con entrada en el barrio de La Peña y salida en Olabeaga- que actuaría como un cauce alternativo en caso de crecida. El primero es un proyecto con fechas: a finales de 2010 arrancarán las labores para dar continuidad a este brazo de ría con la construcción de 380 nuevos metros de cauce que aislarán Zorrozaurre, que dejará así de ser una península en 2012. Como isla será un terreno «más seguro» y también el resto de Bilbao, ya que cuando las aguas bajen embravecidas tendrán dos conductos por los que discurrir: el actual y el canal. El otro proyecto, el del colector, depende del Gobierno central y de momento no está más que enunciado. Hay intención, pero falta concretar plazos y dinero.
Claro que estas promesas a los vecinos de Rekalde no les sirven. El martes sufrieron de nuevo los efectos de las lluvias y en cinco minutos se vieron «con el agua por las rodillas». «Por tercera vez en menos de un año nuestras calles se han convertido en ríos con comerciantes achicando agua, negocios cerrados, gente asustada de un lado para otro, garajes inundados...», se quejan los residentes en El Peñascal, Uretamendi y la calle Gordoniz, que han convocado una concentración para el viernes a las 19.30 horas para denunciar que el Ayuntamiento les trata «como a vecinos de segunda».
Aunque el martes casi todos los ojos estaban puestos en la ría de Bilbao, a los vecinos de Rekalde y alrededores lo que les hizo daño fueron las escorrentías. «Rekalde es un cajon que se va estrechando hacia El Peñascal, le viene agua de la derecha y la izquierda y tiene situacion complicada», reconocía ayer el alcalde, Iñaki Azkuna, quien anunció pequeñas intervenciones para paliar la problemática de los barrios altos de la villa, a los que 'ahoga' el agua que baja por unos montes «ya empapados que no tragan más» y que el martes, «después de cincuenta días lloviendo y de catorce horas de chaparrón, escupían agua». La solución más práctica pasa por «abrir en El Peñascal grandes parrillas que canalicen el agua hacia el Elguera, de manera que no llegue a las calles».
«Se han abierto algunas arquetas y se abrirán más», adelantó el alcalde, quien se confiesa «preocupado» y «ojo avizor» con este asunto.

http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090129/vizcaya/cuatro-lugares-donde-siempre-20090129.html

Azkuna apuesta por obras a la carta para evitar nuevas inundaciones y desmontes

Vista de la calle Gordoniz, a la altura de la plaza, anegada por el agua proveniente de las laderas de los montes Arraiz y Pagasarri.Reconoce que los vecinos que más sufrieron fueron los del Peñascal y el área de Gordoniz del barrio de Rekalde.

Bilbao. Todavía ojo avizor pese a que las lluvias remitieron ayer y se levantó la alarma de inundaciones, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, hizo un primer balance de lo ocurrido, pero además aseguró que el Ayuntamiento, junto con la Diputación, seguirán "reflexionando y ejecutando obras para mejorar la situación en la medida de lo posible" y tratar de evitar inundaciones. "No estamos hablando del gran tubo subterráneo sino de obras concretas que pueden evitar en muchos casos que se agrave la situación".

Después de más de 50 días lloviendo, los montes no han aguantado. "La gente a veces no se acuerda de que estamos en un botxo". Esta primera reflexión del alcalde, era un pensamiento en alto compartido después de una jornada intensa. Azkuna reconoció que vivió todo el día (por el martes) angustiado y muy preocupado. De hecho, aún ayer, pese a haber mejorado la situación, dijo seguir "alerta, porque los montes están empapados y no tragan", aunque la situación está "mejor". "Yo ya no digo controlada, porque no soy Dios, pero está mejor y, según parece, el Gobierno vasco ha levantado la alarma, aunque estamos ojo avizor".

En un repaso de la situación reconoció que "los que más sufrieron fueron el Peñascal y el área de Gordoniz del barrio de Rekalde". "Afortunadamente -dijo- los servicios municipales trabajaron muy bien". El primer edil se felicitó por el hecho de que la ría "no se haya salido de madre, aunque en Zorro-tzaurre estuvo a quince o veinte centímetros", así como porque tras la pleamar "Bilbao aguantara una vez más, como lo ha hecho cantidad de veces".

Azkuna recordó que hubo "inundaciones parciales" en varios lugares, aunque "La Peña, afortunadamente, se mantuvo, como lo hicieron Uribarri y la zona norte".

Todavía ayer los operarios seguían intentando hacer más grandes los agujeros por los que discurría el agua. "En lugar de ir a proyectos faraónicos hay que hacer obras concretas como más parrillas y tenemos que ver también qué pasa con las escorrentías", dijo.

Azkuna se felicitó por el hecho de que el temporal no haya provocado daños personales y ponderó también el hecho de que comerciantes y responsables de colegios hubieran actuado "tan rápido". El dispositivo fue muy importante "aunque lógicamente se reforzó en las zonas más afectadas".

En alusión a las pérdidas provocadas a los comerciantes, afirmó que los responsables municipales repartieron ya por la mañana los papeles del Consorcio de Compensación de Seguros para hacer constar las posibles pérdidas.

Aunque nunca llueve a gusto de todos y pese al despliegue de medios municipales para mitigar el efecto del temporal, los vecinos de Rekalde se han sentido ciudadanos de segunda. "Los movimientos de tierra en la construcción de la Supersur, o las diferentes voladuras que se realizan, o el cambio del curso natural del río Elguera y el consecuente embudo en el que se ha convertido Rekalde, ha conllevado a que por tercera vez en menos de un año tanto el Peñascal, Uretamendi y la calle Gordoniz, se hayan convertido en ríos".

Por este motivo, los vecinos de Rekalde van a realizar una concentración mañana viernes a las siete y media de la tarde en la plaza de Rekalde para denunciar los hechos ocurridos el martes.

Desprendimientos y carreteras cortadas

Los efectos de las abundantes lluvias todavía estaban presentes ayer, sobre todo en las carreteras del territorio en forma de desprendimientos. Los efectivos de Obras Públicas se multiplicaron para retirar de cunetas y calzadas la tierra desprendida de laderas y taludes por acumulación de agua. Ayer por la tarde se tuvo que desviar por el casco urbano de Etxebarri el tráfico de entrada a Basauri por Bolueta. El desprendimiento de varias toneladas de barrio y piedras un poco más adelante de El Boquete obligó a la Policía Municipal a cortar la circulación e indicar el nuevo itinerario. El cambio de tráfico se mantenía también en la A-8 a la altura de Muskiz. Fuentes forales esperaban que a lo largo del día de hoy se podría abrir de nuevo el tramo cerrado de la autopista tras habilitar una sujeción del talud provisional. Los técnicos ya trabajan en la solución definitiva y cómo las futuras obras afectarán al tráfico. Las brigadas forales limpiaron ayer varios puntos de carreteras secundarias volviendo la normalidad a todas menos a una en Muxika. En concreto, la que une los barrios de Ajuria y Urrutxua ya que la mitad de la calzada se ha hundido por efecto de las lluvias.

http://www.deia.com/es/impresa/2009/01/29/bizkaia/herrialdeak/532533.php